martes, 12 de marzo de 2013

MUSEO DE ANTROPOLOGIA E HISTORIA CENTRO CULTURAL MEXIQUENSE

El museo de Antropología e Historia del Centro Cultural Mexiquense se encuentra ubicado en la capital del Edo de México, Toluca que está a 3000 metros de altitud.
Con estructuras construidas sobre una antigua hacienda de siglo XIX el museo alberga piezas excelentes de la historia del Valle de Toluca desde tiempos prehispánicos hasta nuestra era.
El museo de Antropologia e Historia tiene entre su haber, un fémur de un mamut de 4 metros de alto y muchas piezas de barro y obsidiana de los matlazincas, primeros habitantes de esta región.
Hay huipiles, de las etnias de la región,  y filtros de agua tallados en piedra. Una pieza que merece especial mención es una “piedra de molino” que esta tallada en basalto negro y que representa a un mono. Aunque las figuras zoomorfas no son las mas encontradas en el Edo de México esta pieza es de singular excepción.

MUSEO DE ARTE MODERNO DEL CENTRO CULTURAL MEXIQUENSE


El hombre expresa de muchas maneras su  sentir, su crear y su desarrollo y aprendizaje de la vida.
En las pinturas sobre mármol es claro  que el hombre se engolosina con la luz y la sombra, con las mujeres y el verde de los campos.
Es una gran obra, llena de sentimientos, de descubrimientos y de confesiones. Aunque recuerda la técnica de Jackson Pollock, es un lenguaje prestado para desarrollar ideas y sentimientos.
El uso del color permite sentir al artista y aprender lo que se transmite en su obra. Mi pieza favorita, Reflejo de la Luna,,, creo que es claro el sentir del hombre.
En la segunda sala hay un terminante desorden, la curaduría es pobre y los cuadros están mezclados aunque hay obras de incalculable valor como los cuadros de Siqueiros, Gerardo Murillo, etc.
En el caso de  las esculturas esa es una selección fascinante.
La obra de Leopoldo Flores siempre impresionante, capta la vista en una sola mirada, y lleva al hombre a preguntarse que como y por que el hombre sufre, ríe y llora.
En la obra de Leopoldo Flores hay cierta melancolía, pero una melancolía que se viste de creación.